“El padre Tilo” podría ser el tercer beato salvadoreño en 101 años

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“El padre Tilo” podría ser el tercer beato salvadoreño en 101 años

rutilio grande

Sacerdote jesuita asesinado en 1977, por uno de los temidos “Escuadrones de la Muerte” y amigo de monseñor Romero

En reunión del clero, en marzo de 2015, monseñor José Luis Escobar Alas, arzobispo metropolitano de San Salvador, anunció que se iba a iniciar la investigación para abrir la etapa diocesana del proceso de beatificación del padre Rutilio Grande.

“El padre Tilo” como se le conocía popularmente, fue un sacerdote jesuita asesinado en 1977, por uno de los temidos “Escuadrones de la Muerte” al inicio del conflicto armado que sufrió este país centroamericano.

Cabe resaltar que fue el ahora beato Óscar Arnulfo Romero quien celebró la misa de cuerpo presente del padre Grande en la parroquia de Aguilares, donde fue ultimado.

El anuncio oficial del inicio de la causa diocesana finalmente fue dado a conocer este fin de semana por el propio arzobispo Escobar Alas, al inicio del Año Jubilar de la Iglesia católica salvadoreña en honor del beato Romero, que va de agosto de 2016 a agosto de 2017, cuando se celebre el primer centenario de su nacimiento.

Junto a monseñor Oscar Arnulfo Romero y a la madre Clara Quirós, sería el tercer proceso de beatificación que se inicia en El Salvador en los últimos 101 años.

Figura cercana al Papa Francisco

El sacerdote jesuita Rutilio Grande García, fue colaborador y amigo de monseñor Romero cuando éste último era arzobispo de San Salvador.

El padre Rutilio, fue asesinado el 12 de marzo de 1977, tres años antes que monseñor Romero, cuando se dirigía a su parroquia para celebrar misa.

La suya “es una figura que el Papa Francisco siente muy cerca” – afirmó hace algunas semanas al portal “Tierras de América”, monseñor Vincenzo Paglia, presidente del Consejo Pontificio para la Familia hasta el próximo 1º de septiembre, y postulador de la causa del beato Romero.

Según monseñor Paglia, el padre Grande “es una figura importante para el Papa Francisco”. Aunque era profesor universitario, “eligió vivir con los campesinos en un pequeño pueblo, y a eso dedicó su vida”.

Gran amigo de Romero, “sin duda es uno de los testimonios que tocó el corazón del arzobispo de San Salvador (monseñor Romero); casi diría que la figura de Romero, su pasión por los pobres, es el milagro más grande”, indicó monseñor Paglia.

Los “Delegados de la Palabra” y su muerte

El 12 de marzo de 1977, el padre Grande — acompañado por Manuel Solórzano, de 72 años, y Nelson Rutilio Lemus, de 16 — manejaba el jeep otorgado por el arzobispado sobre la carretera que comunica el Municipio de Aguilares con el Municipio de El Paisnal (donde había nacido en 1929), ya que partía de aquella parroquia para celebrar la Misa vespertina de la Novena de San José, cuando los tres fueron emboscados y murieron ametrallados por uno de los “Escuadrones”.

El 24 de septiembre de 1972, el padre Grande se había convertido en párroco de Aguilares, la misma parroquia en que él había pasado su niñez y juventud.

Allí fue uno de los jesuitas responsables de establecer las Comunidades Eclesiales de Base (CEB) y de formar a los líderes, llamados “Delegados de la Palabra”. Este movimiento de organización campesina encontró oposición entre los terratenientes, que lo veían como una amenaza a su poder.

Y eso lo llevó a la muerte. Quizá, también, a los altares.

 

Fuente: http://es.aleteia.org/2016/08/25/el-padre-tilo-podria-ser-el-tercer-beato-salvadoreno-en-101-anos/

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